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Adivina, adivinanza: escuchas hablar sobre Anni B. Sweet, buscas una de sus canciones en Youtube… ¿Qué lugar de nacimiento le adjudicarías?

Anni B. Sweet se llama Ana López, cosecha malagueña del 87: pese a que la sitúes en Estados Unidos, su folk y sus letras en inglés engañan. Su primer disco lo publicó la primavera pasada Subterfuge, la discográfica que lanzó a la fama a Dover y consagró a Fangoria o Marlango, y con Start, restart, undo —su título— Ana da rienda suelta a una vocación musical surgida en su infancia. «Se lo debo a mis hermanos. Al ver que le daban tanta importancia, yo les imitaba». De hecho, con siete años «me encantaba grabarme cantando a capella», e inventar sus propios estribillos.

Canciones porque sí

Porque para Ana lo de las canciones no deja de ser algo natural. «Puede surgir de cualquier experiencia, pensamiento, duda o recuerdo». «No tengo un proceso de creación fijo», asegura. «A veces compongo primero una melodía con la guitarra, y luego saco la letra; otras veces, todo lo contrario. Tampoco tengo un horario, pero últimamente me es más fácil de noche o por la tarde».

Fruto de esta necesidad de hacer música, desde que apareció su disco «no he dejado de componer. Lo estoy intentando en castellano…». Sin embargo, detengamos el futuro: ¿qué camino debió recorrer Ana entre sus sueños y esta realidad? Antes de ganar el concurso de maquetas que le permitió firmar con su discográfica, muchos la conocimos gracias a Internet, cuando aún formaba una banda para saltar de los cafés a los escenarios. «La red influye mucho. Con Myspace puedes mover la música muy rápido, gente de fuera puede escuchar lo que haces, ¡y es una buena manera de encontrar nuevos músicos!». Aunque también encuentra desventajas: «como todo, si se utiliza mal no ayuda nada».

Profeta en su tierra

Ana ha triunfado desde Madrid, donde se trasladó para estudiar Arquitectura. ¿Habría alcanzado el éxito en Andalucía? «No creo que hubiese ocurrido igual en Málaga», confiesa, «por desgracia no hay tanto movimiento musical», y lamenta su escasa relación con el indie andaluz: «apenas he tocado por aquí, y tengo unas ganas enormes. Las veces que he girado por Andalucía han resultado muy especiales para mí». Poco después de hablar con nosotros, Ana vivió un momento mágico: estrenaba en Málaga su gira 2010.

Le esperan salas medianas, entre los acústicos de sus inicios y los festivales más importantes. «Son sensaciones diferentes. Con el público cerca te sientes en familia: los nervios suben, y se transmite todo con mayor intensidad». En cambio, «tocar en el FIB fue una experiencia inolvidable. Ver tanta gente sorprende mucho, y pone los pelos de punta», pese a lo que reconoce que «sí es cierto que puede que mi música se disfrute más en un lugar pequeño y en silencio».

Del sur a Barcelona, Santander o Las Palmas, y en su currículum Argentina, una edición especial con bonus track de su disco… Norteamericana parece, malagueña es: Anni B. Sweet te sonará cada vez más.

Texto: Elena Medel · Fotografía: Mercedes Haedo · Fuente: Andalucía Joven nº 6, febrero-marzo de 2010.